Tres palabras nada mas, cuidadosamente elegidas por la persona indicada, y metidas con precisión quirúrgica en la llaga correcta. Solo tres palabras hacen falta para tirar abajo un largo y bien logrado trabajo, para provocar un alud arrollador que destruirá todo lo que encuentre a su paso. Maldigo y a la vez agradezco estas patadas en medio de la cabeza, aunque no pueda hacerme cargo del todo ni tampoco esconder con éxito la resignación.

Muy cierto, tres palabras bastan para desprogramar, desinflar. aniquilar a una persona. Me paso antes de ayer, y me mataron. Pero aqui estoy otra vez escribiendo. Me gusta tu blogs. Muy original. Te sigo
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